propuesta seleccionada incorporaba el nombre Toyota escrito en caracteres japoneses dentro de una figura geométrica.
Aquel diseño fue importante para consolidar la identidad de la marca durante sus primeras décadas.
Sin embargo, con la expansión internacional de la compañía surgió la necesidad de contar con un símbolo que pudiera reconocerse fácilmente en diferentes países.
Décadas después, el emblema de los tres óvalos respondió a esa necesidad.
La evolución del logo muestra cómo las marcas modifican su identidad visual para adaptarse a nuevas etapas de crecimiento.
¿Por qué el emblema de