Mi hija de 5 años me preguntó: «Papá, ¿por qué el tío Roberto duerme en tu cama cuando no estás?». Tres días después regresé temprano y descubrí algo que jamás habría imaginado

de apenas cinco años, me observó con sus enormes ojos marrones.

—Que el tío Roberto se acuesta en tu cama cuando tú trabajas.

Intenté sonreír.

—¿Y quién te dijo eso?

Ella bajó la voz.

—Mamá me dijo que no te contara porque te pondrías triste.

Durante unos segundos no pude hablar.

Roberto era mi mejor amigo desde hacía más de veinte años.

Habíamos crecido en el mismo barrio.Comida latina

Habíamos compartido cumpleaños, vacaciones y momentos difíciles.

Era el padrino de mi hija.

Y mi esposa, Mariana, lo conocía prácticamente