las tareas domésticas y el poco tiempo que pasábamos juntos.
Pero jamás había dudado de su fidelidad.
Mi trabajo como supervisor de mantenimiento me obligaba a pasar muchas horas fuera de casa.
Dos veces por semana viajaba a instalaciones ubicadas en otras ciudades.
A veces salía antes del amanecer y regresaba cuando mi hija ya estaba dormida.
Mariana trabajaba desde casa como diseñadora.Cursos de biología
Roberto, por su parte, era técnico electricista.
Durante años nos había ayudado con reparaciones y pequeños trabajos.
Tenía una copia de la llave de