PARTE 2: LA ÚLTIMA LLAVE

atrás.

Sus administradores eran Daniel y Vanessa.

Pero había otro detalle.

Una segunda propiedad figuraba entre sus operaciones recientes.

Un departamento de lujo en el centro.

La misma dirección que Mia me había mencionado cuando habló de su regalo de bodas.

Me quedé mirando los documentos.

—¿El departamento de Mia pertenece a esa empresa?

Margaret asintió.

—Según los registros, sí.

Sentí que el mundo comenzaba a girar.

—Entonces Daniel no compró directamente un departamento para su hermana.

—Parece que la operación es más compleja de lo que explicó.

Aquella tarde