PARTE 2: LA ÚLTIMA LLAVE

fue realmente tuya.

Me quedé completamente paralizada.

—¿Cómo?

Margaret señaló la última página.

—Afirma que tu difunto padre se la prometió a la familia Carter hace veintisiete años. Y hay una firma que, si fuera auténtica, podría complicar seriamente la situación.

Sentí que las piernas me fallaban.

Mi padre había fallecido mucho antes de que yo conociera a Daniel.

Y jamás había mencionado a los Carter.

Entonces comprendí que aquella historia no había comenzado con la venta de una casa.

Alguien llevaba décadas ocultándome una conexión entre mi padre y