blanco, que destruye la estructura del moho sin liberar químicos fuertes.
Una vez eliminado correctamente, deja de volver.
En realidad, estos pequeños puntos funcionan como una advertencia silenciosa de tu hogar: te indican que la humedad interior es más alta de lo normal.
No son peligrosos de inmediato…
pero ignorarlos durante meses sí puede afectar tu respiración sin que te des cuenta.