PARTE 2: EL PLAN PERFECTO

haber irregularidades importantes.

Sentí que me faltaba el aire.

—¿Mi esposo ha estado utilizando la herencia de mi padre?

—Todavía debemos comprobarlo.

Me cubrí el rostro.

Treinta y un años de matrimonio.

Y de pronto no sabía cuánto de mi vida había sido real.

Daniel y yo decidimos seguir adelante con nuestro plan.

No queríamos humillarlos públicamente.

Queríamos proteger nuestros

derechos antes de revelar lo que sabíamos.

Contratamos abogados independientes.

Daniel comenzó a preparar su separación.

Yo solicité una revisión de nuestras finanzas matrimoniales.

Y ambos conservamos las pruebas de