caminaba junto a Raymond Harrell.
No detrás de él.
No a varios pasos de distancia.
A su lado.
Cuando llegaron al centro del salón, Raymond se detuvo.
—Buenas noches a todos —dijo—. Antes de continuar con el programa, quiero presentarles a alguien muy importante para mí.
Spencer sintió que el estómago se le contraía.
Raymond tomó la mano de Phoebe.
—Esta es mi hija, Phoebe Harrell Conway.
El salón quedó en silencio.
Alguien dejó caer un tenedor.
Una mujer se llevó la mano a la boca.
Spencer retrocedió medio paso.
—