PARTE 2: La esposa a la que humilló era la hija del hombre que podía destruir su imperio

parecía incapaz de comprender lo que estaba viendo.

Finalmente, logró acercarse.

—Phoebe, tenemos que hablar.

Ella lo miró con serenidad.

—¿Ahora sí quieres que te acompañe a un evento?

Algunos invitados, que estaban cerca, escucharon la pregunta.

Spencer palideció.

—No es el momento.

—Tienes razón. Hace una hora tampoco te parecía el momento de tratarme como a tu esposa.

Paisley intervino con una sonrisa forzada.

—Creo que hay un malentendido. Spencer estaba intentando evitarte una situación incómoda.

Phoebe la miró.

—¿Una situación incómoda como llevar a su amante a una