PARTE 2: La esposa a la que humilló era la hija del hombre que podía destruir su imperio

magnitud los requieren.

—Puede ser —dijo Raymond—. Por eso estamos pidiendo aclaraciones, no emitiendo conclusiones.

La abogada pasó una página.

—También necesitamos documentación sobre determinadas transferencias entre empresas vinculadas y sobre los pagos a consultores externos.

Spencer miró los papeles.

Su rostro había perdido todo el color.

Durante meses había presentado a su compañía como una empresa sólida, ocultando problemas

de liquidez y utilizando previsiones demasiado optimistas para conseguir financiación.

Había confiado en que nadie revisaría los detalles antes de cerrar el acuerdo.

Ahora los tenía delante de él.

—Puedo