magnitud los requieren.
—Puede ser —dijo Raymond—. Por eso estamos pidiendo aclaraciones, no emitiendo conclusiones.
La abogada pasó una página.
—También necesitamos documentación sobre determinadas transferencias entre empresas vinculadas y sobre los pagos a consultores externos.
Spencer miró los papeles.
Su rostro había perdido todo el color.
Durante meses había presentado a su compañía como una empresa sólida, ocultando problemas
de liquidez y utilizando previsiones demasiado optimistas para conseguir financiación.
Había confiado en que nadie revisaría los detalles antes de cerrar el acuerdo.
Ahora los tenía delante de él.
—Puedo