entrevista con Laura.
Tres días después acepté el puesto.Ver calendarios
Y una semana más tarde, mientras Adrián todavía creía que yo estaba “un poco sensible” por haber perdido el trabajo, empecé a empacar también mis cosas del apartamento que compartíamos.
Esta vez no pensaba esperar a que nadie viniera a buscarme.
Parte 2
La primera caja que preparé no contenía ropa.
Contenía papeles.
Mi contrato de alquiler.
Mis certificados.
Mi pasaporte.
Los documentos del coche.
Diplomas.
Extractos bancarios.
Todo aquello que, durante años, había ido mezclándose con la vida