Perdí mi trabajo y nadie respondió; diez minutos después todos celebraban el ascenso de mi mejor amiga

La compra del supermercado.

El coche que uno usa porque al otro “le viene mejor”.

Los amigos.

Sobre todo los amigos.

Cuando conocí a Adrián, yo ya conocía a Bruno, Gabriel y Sofía.

Los cinco nos habíamos hecho amigos en la universidad.

Por eso durante mucho tiempo jamás pensé en ellos como “los amigos de mi novio”.

Eran nuestros.

Eran míos.

O eso creía.

La entrevista con la empresa de Laura fue un jueves.

Se llamaba Northbridge Consulting y acababa de abrir un equipo de proyectos internacionales en Barcelona.

El