—Perfecto. Entonces el primer día a las nueve. No llegues a las ocho y media como antes.Ver calendarios
—No prometo nada.
—Sigues siendo insoportable.
Colgamos.
Por primera vez en semanas sonreí de verdad.
Adrián olvidó nuestro aniversario.
No era una fecha redonda.
Cuatro años.
Y normalmente yo no era obsesiva con esas cosas.
Pero aquel año lo recordé desde que desperté.
Quizá porque ya sabía que sería el último.
Adrián se levantó.
Se duchó.
Se puso camisa.
Me besó la frente.
—Tengo comida con unos clientes. No sé a