Perdí mi trabajo y nadie respondió; diez minutos después todos celebraban el ascenso de mi mejor amiga

necesitaba demostrar que era fácil de querer.

Ya no necesitaba sentarme en una mesa donde mi papel era sostener la cámara mientras los demás construían recuerdos.

A veces salir de una relación no empieza con un portazo.

Empieza con dos palabras.

Ya no.

Y después de pronunciarlas suficientes veces, un día descubres algo sorprendente:Ver calendarios

La persona que estabas esperando que viniera a rescatarte…

eras tú.