una conversación entre Sergio y Mónica.
La voz de mi hermano era perfectamente reconocible.
—Si el viejo no firma voluntariamente, tenemos otra opción.
Mónica preguntó:
—¿Cuál?
—Conseguir que lo declaren incapaz de administrar sus bienes.
Sentí que la sangre se me helaba.
La grabación continuó.
—Después venderemos la casa y los enviaremos a una residencia económica.
Mi madre comenzó a llorar.
Joaquín cerró los ojos.
Sergio intentó hablar.
—Eso está sacado de contexto.
Lo miré.
—¿Qué contexto puede justificar que quieras quitarles todo a nuestros padres?
No respondió.
A la