Mi voz salió fría.
—¿Por qué estás intentando comprar la casa de nuestros padres?
Hubo un silencio.
—¿Quién te dijo eso?
—Tengo los documentos delante.
Elena respiró profundamente.
—No entiendes
lo que está pasando.
—Entonces explícamelo.
Su siguiente frase me dejó helado.
—Sergio no está actuando solo.
—¿Qué quieres decir?
Elena bajó la voz.
—Álvaro, papá descubrió algo hace meses. Algo relacionado con nuestra familia.
Sentí un escalofrío.
—¿Qué descubrió?
—No puedo hablar por teléfono.
—Elena…
—Escúchame. No permitas que Sergio encuentre la caja metálica del taller.
Miré hacia mi