decidir por mí. Había intentado asegurarse de que, cuando me tocara decidir, mi voz siguiera siendo mía.
Al salir, Ethan me esperaba en la acera. Me preguntó si de verdad iba a creer a mi padre antes que a mi marido. Le respondí que iba a creer lo que pudiera verificarse. Subí al coche de Martín y no miré atrás. Durante el trayecto, pedí que todas las siguientes actuaciones quedaran por escrito. Empecé una cronología con fechas, documentos, cantidades y hechos confirmados, dejando aparte cualquier pregunta todavía abierta.