faciales, acompañadas por factores genéticos y características individuales del rostro. Su presencia puede cambiar con la edad y con las modificaciones naturales de los tejidos, pero no representa por sí misma un problema de salud.
Más allá de las creencias que los han rodeado durante generaciones, la explicación científica resulta incluso más interesante: cada rostro presenta una combinación única de estructuras, y pequeñas diferencias en músculos, piel y tejido subcutáneo pueden producir características tan reconocibles como estas pequeñas marcas que aparecen al sonreír.
Así, los hoyuelos no necesitan una explicación