La respuesta te va a sorprender…

tirar de él. Esto puede ser especialmente útil cuando el rollo está casi terminado o cuando el extremo queda pegado accidentalmente a la superficie.

Otro argumento frecuente tiene que ver

con la higiene. Al quedar la parte que se va a tomar más alejada de la pared, existe menor posibilidad de que la mano tenga que entrar en contacto con la superficie situada detrás del rollo. En baños compartidos, donde distintas personas manipulan constantemente el papel, este pequeño detalle puede resultar conveniente.

También está la cuestión del control de la