urna en casa es como mantener una presencia tranquilizadora, una forma amable de decir: “Todavía estás un poquito ahí”. Esta proximidad proporciona a veces una inmensa paz interior, especialmente en las primeras etapas.
Pero ciertas tradiciones espirituales nos invitan a pensar diferente: creen que mantener las cenizas en casa podría frenar el desapego necesario, tanto para la persona desaparecida como para
los que quedan.
Según la espiritualidad: dejarse llevar por un mayor honor
El espiritismo considera la muerte no como un fin, sino como una transición. Se