De este dinero vivía Hryhoriy Matviyovytch.
Había cumplido sesenta y dos años.
Ninguna mujer.
Tampoco hay niños.
Su madre llevaba muerta mucho tiempo.
Su padre había fallecido incluso antes.
Tuvo un hermano, pero este bebía mucho y una tarde de invierno murió de frío cerca del río.
Después de eso, Hryhoriy Matviyovytch se quedó completamente solo.
A veces, durante las largas tardes de invierno, cuando el viento aullaba en la chimenea y la leña crepitaba en la estufa, se sentaba junto a la ventana a observar la nieve caer.
Dentro