Padre e hija desaparecidos en los Pirineos: cinco años después, unos senderistas descubren lo que estaba oculto en una grieta

humana reciente: huellas ligeras, como de alguien que se apoyó con la punta de los pies para ascender. Lo extraño era que parecían demasiado recientes para corresponder a la época de la desaparición.

La clave llegó cuando uno de los rescatistas halló, entre piedras sueltas, un colgante metálico en forma de estrella. La familia confirmó de inmediato que pertenecía a Clara. Era su amuleto favorito, el que llevaba desde los cinco años.

Pero la sorpresa mayor apareció tres horas después.

En un saliente natural, semiescondida entre matorrales secos, hallaron una