Nikola examinó la placa.
“Parece que está cubriendo un compartimento.”
Comprobaron minuciosamente que la estructura no presentara ningún peligro inmediato.
Luego pidieron ayuda para abrirlo sin dañar ninguna posible evidencia.
Detrás de ella apareció una pequeña caja de metal.
Dentro había documentos.
Fotografías.
Y una libreta de cuero.
Ana reconoció inmediatamente el nombre escrito en la portada.
ELENA MARKOVIĆ.
Esa noche, en un alojamiento provisional que el ayuntamiento le había ayudado a conseguir, Ana abrió una copia digital de las primeras páginas del cuaderno.
El original se había conservado para