El secreto de Elena Marković: la carta escondida

el paquete debajo de una tabla que se había desprendido del suelo.

“No gastaré nada hasta que sepa de dónde proviene el dinero.”

A la mañana siguiente, caminó hacia el pueblo más cercano.

Tardó casi una hora.

Había una panadería, una farmacia y una pequeña tienda de comestibles.

Detrás del mostrador había una anciana con el pelo blanco.

“Hola, hija mía.”

“Hola. Quería preguntarte algo.”

La mujer sonrió.

” Dime. ”

“Compré la casa vieja cerca del camino del molino.”

La sonrisa desapareció.

“¿La casa de Marković?”

Ana asintió.

” Sí. ”

La mujer