Parte 2: LA CÁMARA OCULTA REVELÓ QUE EL VERDADERO LADRÓN VIVÍA EN LA CASA

que hacen daño a los niños.

No los niños.

Ella sonrió.

—Entonces yo nunca fui mala.

—Nunca.

Tiempo después, en el jardín de su nueva escuela, la maestra pidió a los alumnos dibujar el lugar donde se sentían más seguros.

Muchos dibujaron su habitación.

Otros, el parque.

Daisy me dibujó a mí.

Con una gran puerta abierta detrás.

Cuando le pregunté por qué había pintado esa puerta tan grande, respondió con una naturalidad que jamás olvidaré:

—Porque ese día tú me sacaste de la casa.

Y cuando abriste la puerta…