Mi ex pidió la custodia total, pero nuestra hija mostró un video que dejó al juez sin palabras

en el estómago.

Empecé a guardar correos, mensajes y registros de cada entrega.

Tenía una carpeta con capturas en las que Andrés me llamaba desequilibrada, inútil y mala madre.

También conservaba mensajes en los que amenazaba con quitarme a Lucía si yo no aceptaba sus condiciones.

Nunca enseñé nada de eso a mi hija.

Creía que protegerla significaba mantenerla lejos del conflicto.

Ahora sé que ella ya estaba dentro.

Una noche regresó de casa de su padre y apenas tocó la cena.

Movía los cereales con la cuchara sin levantar