Mi ex pidió la custodia total, pero nuestra hija mostró un video que dejó al juez sin palabras

pasos siguientes.

Cada pocos minutos miraba hacia mi hija.

Ella seguía dibujando en silencio.

Al cabo de un rato se acercó y me entregó una hoja.

Había dibujado dos manos sujetando un corazón rojo.

Debajo escribió con letras grandes y desiguales:

“Decir la verdad también es ser valiente”.

Me cubrí la boca.

Las lágrimas volvieron a salir.

Lucía se sentó a mi lado y apoyó la cabeza en mi brazo.

—¿Estás triste? —preguntó.

—Un poco. También estoy orgullosa y aliviada. A veces se pueden sentir muchas cosas al mismo tiempo.