Mi ex pidió la custodia total, pero nuestra hija mostró un video que dejó al juez sin palabras

—Yo también siento muchas.

—Puedes sentirlas todas. No tienes que elegir una sola.

Aquella noche regresamos a nuestro piso.

Antes de dormir, Lucía sacó el frasco de la verdad del estante.

Había acumulado polvo porque llevábamos varias semanas sin usarlo.

Lo limpió con la manga del pijama y lo colocó entre nosotras.

—Hoy quiero sacar una nota —dijo.

Tomé el primer papel doblado.

“¿Qué pasa cuando la verdad hace daño a alguien?”

Levanté la vista.

—¿La escribiste tú?

Lucía asintió.

—No quería hacerle daño a papá. Solo quería dejar de