preocupado más que la petición.
Mis manos temblaban.
No confundas amor con carácter. Una persona puede quererte y aun así creerse con derecho a lo que es tuyo.
Las lágrimas comenzaron a caer.
La empresa debe llegar a Daniel algún día si tú quieres. No porque Ricardo lo decida. No porque yo lo decida. Porque tú lo decidas.
Al final:
Y si alguna vez descubres que confiabas demasiado, no pierdas tiempo avergonzándote. La vergüenza pertenece a quien traiciona la confianza, no a quien la entrega de buena fe.
Tuve que