a mi casa con el rostro gris.
—Papá dice que quiere explicarse.
—¿Quieres escucharlo?
—No.
—Entonces no lo hagas.
—Dice que yo también tengo culpa porque nunca estaba en casa.
Me quedé mirándolo.
—¿Culpa de qué?
—De que Laura se sintiera sola.
Tuve que respirar varias veces.
—Tu esposa se acostaba con tu padre antes de conocerte.
—Lo sé.
—Tu horario de hospital no viajó hacia atrás en el tiempo para provocar eso.
Daniel se rio por primera vez en semanas.
Fue una risa pequeña.
Pero real.
—Lucía dice lo