de abogados civiles y autoridades competentes.
El proceso fue largo.
Mucho menos dramático que en las películas.
Carpetas.
Declaraciones.
Correos.
Reuniones.
Números.
Fechas.
Ricardo dejó de parecer el hombre poderoso que había controlado durante décadas el ritmo de nuestra familia.
En una sala de mediación parecía simplemente un hombre de sesenta años con un traje demasiado caro y ojeras profundas.
A veces la caída no ocurre con un gran golpe.
Ocurre documento por documento.
Firma por firma.
Verdad por verdad.
Laura colaboró en parte de la investigación.
Eso no la