tema que generó mucha inquietud fue el de las condiciones preexistentes. Y sí, es cierto que algunas personas debían consultar con su médico antes de vacunarse, como tenían quienes tenían alergias severas o problemas inmunológicos específicos. Pero en la mayoría de los
casos, la recomendación fue clara: vacunarse era más seguro que exponerse directamente al virus sin protección. Y hoy, con la perspectiva del tiempo, se ha confirmado que esa decisión salvó innumerables vidas.
Además, no está de más recordar cómo funcionaban estas vacunas, porque todavía hay quienes lo