Cuando Adriana me explicó que existían resultados preliminares sobre el contenido, me preguntó si deseaba conocerlos. Recordé el teléfono de Nora frente a mi rostro y las risas que escuchaba mientras intentaba proteger a mi hija. No quería volver a vivir aquella mañana, pero necesitaba saber qué habían recuperado. Le respondí que estaba preparada para escuchar.
La grabación había sido localizada, pero todavía faltaba conocer su contenido y valorarlo como prueba