me ofreció apoyo, y me explicaron que podía recibir orientación para solicitar protección y presentar una denuncia.
Pero aquella noche supe que la familia de mi esposo estaba preparando una versión completamente diferente. A través de su defensa sostenían que yo había sufrido un desmayo, que mis lesiones eran accidentales y que Gabriel había provocado una intervención policial innecesaria. Nora
afirmaba que jamás había grabado una agresión, aunque un agente la había visto manipulando su teléfono.
Víctor y su familia insistían en que todo había sido un accidente. Yo tenía