Mi esposo me golpeó hasta dejarme inconsciente cuando yo tenía seis meses de embarazo. Su madre aplaudió mientras él me golpeaba, su padre se rio y su hermana grabó todo con su teléfono. Aquella madrugada, mientras intentaba proteger a mi hija, comprendí que ninguno de ellos pensaba ayudarme. Lo único que podía salvarnos estaba escondido detrás de una silla, a unos pasos de mí, pero Víctor estaba decidido a impedir que lo alcanzara.

que conseguir que la verdad quedara registrada.

PARTE 3
A la mañana siguiente de la intervención policial, una representante de la fiscalía llegó al hospital para tomar mi declaración. Le conté cómo Víctor me había obligado a levantarme, cómo me golpeó con el bastón y cómo sus familiares participaron en aquella escena. Expliqué que Helena alentó la agresión, que Raúl se rio y ordenó detenerme cuando intenté alcanzar mi teléfono y que Nora siguió grabando. La mujer me preguntó si estaba dispuesta a mantener mi declaración aunque ellos lo negaran.