El millonario volvió tras 6 años y halló a su madre cargando ladrillos para pagar una deuda falsa, pero el cacique jamás imaginó quién terminaría perdiéndolo todo

mismo día comenzaron a llegar personas a la casa.

Santiago había pedido hablar con quienes trabajaban en la ladrillera.

Llegó Don Jacinto, de 71 años, que debía originalmente 12,000

pesos y llevaba 8 años pagando.

Llegó Maribel, viuda con 3 hijos, a quien Evaristo amenazaba con quitarle media hectárea heredada.

Llegó Octavio, cuyo padre murió trabajando frente a los hornos y cuya supuesta deuda pasó automáticamente al hijo.

Cada historia era peor que la anterior.

Teresa observaba desde la cocina.

—Todos sabíamos que era abuso —dijo Jacinto—. Pero aquí