Una bofetada no es un accidente.
Vanessa guardó silencio.
—Vas a arrepentirte de meterte conmigo.
Elena colgó y entregó el registro de la llamada a su abogado.
Dos semanas después llegó la noticia que más temía.
Gabriel había solicitado medidas provisionales para obtener mayor convivencia con Lucía, alegando que Elena estaba interfiriendo en su relación.
Elena sabía que aquella solicitud no significaba que perdería a su hija, pero aun así sintió terror.
Durante la entrevista de valoración familiar, Lucía apenas habló.
Cuando la psicóloga le preguntó por su padre, comenzó