la casa de Valeria utilizando una autorización falsa.
—¿Y el dinero?
—Según los documentos que tenemos, pretendían recibirlo en una cuenta controlada por Mauricio.
Sentí una presión terrible en el pecho.
La casa de Mariana no era una propiedad cualquiera.
Era el lugar donde habíamos vivido nuestros primeros años como familia.
Mariana siempre decía que quería que Valeria tuviera algo seguro, sin importar lo que sucediera.
Y ahora aquellas personas intentaban arrebatárselo.
—¿Qué pasa con la cuenta de ahorros? —pregunté.
Andrés sacó otra hoja.
—También hay indicios de que intentaron