tinta descolorida y levanté la mirada hacia el cielo despejado que se extendía ante mí.
Mi padre había intentado condenarme a una vida construida sobre mentiras, crueldad y dependencia.
Mi abuelo me había dado una oportunidad.
Pero la fuerza, el orgullo y el futuro que ahora tenía delante…
Eso me lo había ganado yo.
Y nadie podría quitármelo jamás.