intentó convertir la ilusión de Sofía en una obligación.
Simplemente empezó a conocerla.
Una tarde, Sofía se quedó dormida después de comer.
Valeria y Daniel estaban sentados en la sala con dos tazas de café.
—Creo que nunca te pregunté bien qué pasó con tu matrimonio —dijo Daniel.
—No fue una sola cosa.
Valeria sostuvo la taza con ambas manos.
—Cuando nos casamos, los dos hablábamos de tener hijos. Después empezamos a intentarlo y no funcionó.
Daniel escuchó sin interrumpir.
—Pasamos por tratamientos. Consultas. Meses enteros pendientes de fechas, resultados,