veces parece que llevan mucho más tiempo en tu vida del que realmente llevan.
Valeria lo miró.
Daniel tomó ambas manos.
—Sé que todo esto empezó de una manera absurda.
—Tu hija prácticamente me entrevistó para el puesto de madre mientras comíamos pastel.
—No fue su mejor momento social.
—Yo creo que para ella fue excelente.
Daniel rio.
Después volvió a ponerse serio.
—Pero ya no estoy hablando de lo que quiere Sofía.
Valeria sintió acelerar el corazón.
—Estoy hablando de mí.
Daniel respiró.
—Quiero que estés en nuestra vida.