darnos una oportunidad.
Valeria apoyó la cabeza sobre él.
—Aquella noche pensé que me acababan de demostrar otra vez que yo era demasiado complicada para que alguien me quisiera.
Daniel la miró.
—¿Y ahora?
Valeria volvió los ojos hacia Sofía.
—Ahora creo que simplemente estaba intentando entrar en la vida equivocada.
Durante años había pensado que su historia estaba atrasada.
Que a los 35 ya debería haber vivido ciertas cosas.
Que un divorcio era una marca.
Que no haber podido convertirse en madre significaba que esa puerta estaba cerrada.
Pero