PARTE 2 / La dejaron plantada por estar divorciada, pero una niña desconocida se acercó y le hizo una pregunta imposible…

su familia no había llegado siguiendo el orden que imaginó cuando era joven.

Había llegado a través de una silla vacía.

De un mensaje cruel.

De un cumpleaños al que no estaba invitada.

De una niña con dos coletas desiguales que decidió que una desconocida triste necesitaba pastel.

Valeria sonrió.

—¿Sabes qué fue lo primero que pensé cuando Sofía me preguntó si podía ser su mamá?

—¿Que mi hija necesitaba aprender límites?

—Eso fue lo segundo.

Daniel rio.

—¿Y lo primero?

Valeria lo miró.

—Pensé que era la pregunta más