—¿Tú eres mi papá?
No pude responder.
Porque, en ese momento, la verdad dejó de ser una posibilidad.
Se convirtió en una responsabilidad.
Y yo no sabía si merecía tenerla.
## La verdad que Savannah guardó durante tres años
Savannah me dejó entrar, pero no me ofreció café.
Nos sentamos en una pequeña cocina con muebles blancos. Desde allí podía escuchar a los niños jugar en el salón.
Ella colocó la fotografía sobre la mesa.
—Sí, Gabriel. Noah y Lily son tus hijos.
Sentí que el aire abandonaba mis pulmones.
—¿Por