qué no me lo dijiste?
Savannah me miró con una expresión que nunca olvidaré.
—Te lo intenté decir.
—¿Cuándo?
—La última noche que estuvimos juntos.
Recordé sus palabras.
*Algún día comprenderás lo que has perdido.*
Me llevé una mano a la frente.
—No sabía que estabas embarazada.
—Porque nunca me dejaste terminar una frase.
Su voz tembló.
—Aquella noche había comprado una prueba de embarazo. Había salido positiva. Quería decírtelo, pero estabas hablando por teléfono con tus socios. Te esperé durante horas.
—Savannah, yo…
—Cuando finalmente colgaste, me dijiste que