Mi novio dijo que mi muñeca era tó-xi-ca para su coche… pero durante años protegió la que le regaló otra mujer

podía esperar.

Después.

Más tarde.

Cuando tuviera tiempo.

Cuando la empresa creciera.

Cuando terminara el trimestre.

Cuando pasara la crisis.

Cuando llegara el próximo año.

Pero la vida no ocurre “después”.

Ocurre mientras estás esperando.

Recuerdo perfectamente la primera vez que pregunté por StellaLou.

Estábamos en su coche.

Acabábamos de empezar.

Señalé la muñeca.

—¿De quién es?

Daniel sonrió ligeramente.

No respondió.

Yo pensé que era misterioso.

La segunda vez pensé que era privacidad.

La tercera, pasado.

Después dejé de preguntar.

Eso se convirtió en nuestro patrón.

Yo preguntaba.

Él