VOLVÍ DEL MERCADO Y ENCONTRÉ MI CASA CONVERTIDA EN HOTELKARA

propiedad como respaldo temporal para conseguir un crédito. —Mamá dijo que ustedes estaban de acuerdo —insistió—. Me mandó las copias porque el asesor quería revisar si servían. Sentí que se me helaban las manos. —Lorena, yo jamás autoricé que mi casa garantizara nada. Del otro lado quedó un silencio largo. —Adriana… yo pensé que tú sabías.
Lorena nos reenvió todo. Había fotografías de mi identificación, páginas de la escritura y el recibo de la hipoteca. También varios mensajes de Ofelia asegurando: **“Sergio ya habló con Adriana. Ella siempre hace drama