Desafió Al Mafioso En Un Ascensor Y Al Día Siguiente La Persiguieron-

nuevamente a Vincent Hayes.

Me dije que, si tenía suerte, él olvidaría el incidente.

Quizá para una persona como él no había significado demasiado.

Quizá al día siguiente tendría asuntos más importantes de los que ocuparse.

Quizá mi vida podría continuar exactamente igual.

Me aferré a aquella posibilidad hasta quedarme dormida.

A la mañana siguiente sonó mi teléfono.

Vi el nombre de Brian, mi supervisor.

Contesté inmediatamente.

—Buenos días, Brian.

Su voz no sonó como de costumbre.

—Claire, tenemos un problema.

Me incorporé.

—¿Qué ha pasado?

Hubo una pausa.

—La