Desafió Al Mafioso En Un Ascensor Y Al Día Siguiente La Persiguieron-

explicar.

Cerré la puerta del refrigerador.

Caminé hacia mi habitación.

Y solo después de cerrar mi propia puerta permití que el miedo saliera.

Las manos me temblaban.

Me senté en la cama.

Intenté respirar despacio.

No quería llorar.

No quería que mi abuela me escuchara.

No quería tener que explicarle que su nieta había pasado varios minutos encerrada con un hombre peligroso y que no sabía si aquel encuentro tendría consecuencias.

Pensé en volver al trabajo la noche siguiente.

Imaginé caminar por los mismos pasillos.

Entrar al mismo ascensor.

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