PARTE FINAL / ME CASÉ CON MI AMOR DE LA INFANCIA EN SU HABITACIÓN DEL HOSPITAL PORQUE LE QUEDABAN POCOS MESES DE VIDA… PERO DESPUÉS DE DECIR «SÍ, ACEPTO», UNA ENFERMERA ME SUSURRÓ: «ANTES DE IRTE, REVISA DEBAJO DE SU COLCHÓN»

años y vivo en Guadalajara, Jalisco.

Conocí a Benjamín Ríos cuando teníamos ocho años.

Éramos compañeros de tercero de primaria.

Él era el niño que siempre llevaba mi mochila cuando

estaba demasiado pesada y que dejaba la galleta más grande de su almuerzo sobre mi mesa, fingiendo que no le gustaban las cosas dulces.

A los doce años me regaló una pulsera hecha con hilos de colores.

A los catorce me defendió cuando unas compañeras comenzaron a burlarse de mis lentes.

Y a los dieciséis, durante una fiesta escolar, me